Diseño de páginas web.

La inversión más rentable que puedes hacer

Tu web actual no te trae clientes. Y ya sabes por qué.

Te dijeron que necesitabas una página web.
Te la hicieron. Pagaste. Quedó bonita en la pantalla.

Pero pasan los meses y…

Nadie te llama por la web.
Nadie te pide presupuesto.

Tú mismo, cuando buscas en Google lo que vendes, no apareces.
Tu competencia sí. Ellos están ahí. Tú, invisible.

Has pagado por algo que no te funciona.
Y lo peor: no sabes qué está fallando exactamente.

Sabes que algo va mal cuando...

Tienes web, pero tu teléfono no suena

La hiciste hace 8 meses. Invertiste dinero (bastante, de hecho).

Te dijeron que era “profesional”, “responsive”, “moderna”.

Pero las llamadas no llegan. Los formularios están vacíos.

Sigues consiguiendo clientes como siempre: boca a boca, conocidos, casualidad.

La web no aporta nada. Es un jarrón caro que está ahí, bonito pero inútil.

Buscas tu negocio en Google... y no sales

Haces la prueba.

Abres Google. Escribes lo que vendes + tu ciudad.

Scroll. Scroll. Scroll.

Nada.

Tu competencia sale. Algunos hasta con webs peores que la tuya.

Pero tú… página 3, página 4… o directamente no existes.

Pagaste por "diseño web" pero te dieron una plantilla

Te vendieron “diseño personalizado”.

Pero cuando empiezas a mirar webs de tu sector… ves la tuya repetida.

Misma estructura. Mismos colores de plantilla. Mismo aspecto genérico.

Lo bonito no hace clientes, lo efectivo sí.

Quieres cambiar un texto y tienes que llamar (y pagar) al diseñador

Necesitas actualizar un precio.

Añadir un servicio nuevo.

Cambiar una foto.

Imposible. No sabes cómo hacerlo.

Llamas al diseñador. No contesta. Tardas días. Te cobra por el cambio.

Tu web es una cárcel de la que dependes de alguien para salir.

Tu web tarda una eternidad en cargar

Abres tu propia web desde el móvil.

Esperas. Esperas. Esperas.

Si no les proporcionas a tus clientes una manera fácil de comunicarse contigo, simplemente acudirán a un competidor.[2]

8 segundos. 10 segundos.

Cuando por fin carga… tú mismo te habrías ido ya.

Y tus clientes potenciales también se van. Cada día. Cada hora.

Una tarjeta de visita profesional no solo transmite tus datos. Transmite credibilidad, genera grabación y facilita el siguiente paso en la relación comercial.

Las mentiras que te contaron cuando contrataste tu web

MENTIRA #1: "Con tener web ya es suficiente"

No.

Invertir en sitios web no significa que automáticamente se obtiene una conexión eficaz con los posibles clientes o el incremento de las ventas.

Tener una web que no aparece en Google es como tener una tienda en un callejón sin luz donde nadie pasa.

Existe, sí. Pero no sirve para nada.

MENTIRA #2: "Ya nos ocupamos del SEO"

Te instalaron un plugin.

Te dijeron “ya está optimizada para Google”.

Mentira.

El SEO no es un botón que se activa. Es arquitectura, contenido, keywords, estrategia.

Si no has optimizado la web para el SEO, no podrás tener el tráfico suficiente para que tu web resulte rentable.

MENTIRA #3: "Es responsive, se ve bien en móvil"

Abres tu web en el móvil.

Los textos se ven minúsculos. Los botones no se pulsan bien.

El formulario es un suplicio de rellenar.

“Responsive” no significa “funciona en móvil”. Significa que se ve… pero no necesariamente que se PUEDE USAR.

MENTIRA #4: "Te lo entrego todo funcionando y listo"

Te entregan la web.

No te explican cómo gestionarla.

No te dan formación.

No hay manual. No hay soporte.

Te quedas solo frente a WordPress sin saber qué botón tocar sin romper algo.

MENTIRA #5: "Los resultados llegarán solos"

Te montan la web.

La publican.

Y… se acabó.

Tu página web es un empleado más de tu compañía y debe tener tareas y objetivos a cumplir. Si en el momento de la creación de una página web no te hablaron de todo esto, es muy probable que tu web en el futuro no funcione correctamente.

Nadie te habló de keywords, ni de contenidos, ni de estrategia de atracción.

Nadie te dijo QUÉ tenías que hacer para que la web funcionara.

No es culpa tuya que tu web no funcione.

¿Por qué tu web no funciona? (y no es culpa tuya)

El problema no eres tú.

El problema es que te vendieron diseño cuando necesitabas estrategia.

Te centraste en que quedara bonita para ti.

Y tu diseñador también.

Eligieron colores que te gustaban. Fotos que te parecían profesionales.

Pero nadie se preguntó:

  • ¿Qué busca tu cliente potencial en Google ANTES de llegar a ti?
  • ¿Qué dudas tiene que le frenan para llamarte?
  • ¿Por qué debería elegirte a ti y no a tu competencia?
  • ¿Qué acción concreta quieres que haga cuando entre en tu web?

Nadie diseñó pensando en tu cliente. Solo pensando en que te gustara a ti.

Y ahí está el problema.

Cómo trabajo yo (y por qué es diferente)

No te voy a vender una web bonita.

Te voy a diseñar una herramienta que te traiga clientes.

Primero: te hago preguntas incómodas

  • ¿Qué problema resuelves a tus clientes?
  • ¿Qué buscan en Google cuando necesitan lo que tú ofreces?
  • ¿Qué hace tu competencia? ¿Qué hacen mal?
  • ¿Por qué alguien debería llamarte a ti?

Hasta que no tengo esto claro, no diseño ni un píxel.

Segundo: construyo la web para QUE TE ENCUENTREN

Cada página la creo pensando en palabras clave concretas.

Cada texto está optimizado para que Google entienda de qué va tu negocio.

Estructura clara. URLs limpias. Contenidos que responden a búsquedas reales.

No es magia. Es arquitectura SEO desde el minuto cero.

Tercero: diseño para que CONVIERTAN

Una persona llega a tu web.

  • ¿Qué tiene que ver para confiar?
  • ¿Qué tiene que leer para entender que tú eres la solución?
  • Qué botón tiene que pulsar para contactarte?

Diseño el recorrido completo. Cada sección tiene un objetivo comercial concreto.

Cuarto: te enseño a gestionarla tú mismo

No quiero que dependas de mí para cambiar un texto.

Te formo. Sesión práctica, contigo delante, hasta que sepas hacerlo.

Cambios sencillos = tú los haces.

Cambios complejos = me llamas.

Autonomía. No dependencia.

Quinto: nos aseguramos de que FUNCIONA

Publicar la web no es el final.

Es el principio.

Hacemos seguimiento: ¿está entrando tráfico? ¿De dónde? ¿Se están convirtiendo?

Ajustamos. Mejoramos. Tu web es un organismo vivo, no un cadáver colgado en internet.

Una página web bien diseñada es un activo, no un gasto.

¿Cuánto cuesta una página web? (de verdad, que funcione)

Aquí es donde muchos se asustan.

Pero déjame explicártelo con claridad:

Una plantilla WordPress con 5 páginas rellenas: 800-1.500€

Te la montan en una semana. Fotos de stock. Textos genéricos copiados de tu competencia. Cero estrategia. Cero SEO real.

Bonita. Inútil.

Una web estratégica, optimizada para traer clientes: desde 5.000€

Aquí estamos hablando de:

  • Análisis previo de tu negocio y tu competencia
  • Investigación de qué buscan REALMENTE tus clientes potenciales en Google
  • Arquitectura SEO construida desde los cimientos
  • Contenidos escritos para posicionar Y para convertir
  • Diseño orientado a que el usuario haga lo que tú necesitas que haga (llamarte, pedir presupuesto, comprar)
  • Formación para que gestiones la web tú mismo
  • Seguimiento durante los primeros meses para asegurar resultados

¿Es caro?

Depende con qué lo compares.

Si lo comparas con una plantilla que no te va a traer clientes, sí.

Si lo comparas con lo que vas a ganar teniendo una herramienta que trabaja para ti 24/7, es de las inversiones más rentables que puedes hacer.

Lo barato sale caro. Siempre.

Por qué las webs "baratas" te salen carísimas

Has visto ofertas.

“Web profesional por 600€”

“Diseño web desde 399€”

“Tu tienda online por 800€”

Suena bien, ¿verdad?

Hasta que descubres lo que NO incluye ese precio:

  • No incluye estrategia (solo plantilla rellena)
  • No incluye contenidos optimizados (te piden que tú los escribas, o los copian de tu competencia)
  • No incluye SEO real (te instalan un plugin y ya)
  • No incluye formación (no sabes ni cómo cambiar una foto)
  • No incluye seguimiento (te la entregan y desaparecen)

Resultado:

Pagas 600€ por algo que no te trae clientes.

A los 6 meses, frustrado, contratas a otro para “arreglarlo”: otros 1.500€.

Sigue sin funcionar.

A los 12 meses, contratas a un tercero para hacerla desde cero bien: 5.000€.

Total invertido: 7.100€ + 18 meses perdidos + oportunidades de negocio que se te escaparon.

¿Qué es más caro?

¿Invertir 5.000€ desde el principio en algo que funciona?

¿O gastar 7.000€ en chapuzas que no te llevan a ninguna parte?

Lo barato sale caro. Siempre.

¿17.000€ por una web? ¿Estás loco?

Entiendo la reacción.

Es mucho dinero.

Pero déjame hacerte una pregunta:

¿Cuánto te cuesta un trabajador?

Y no hablo de un directivo ni de un senior top.

Hablo de un perfil normal de pyme: un comercial interno, un técnico, alguien de marketing o un project manager junior.

Un sueldo bruto de 28.000–32.000 € al año.

Con Seguridad Social y costes empresa, eso se va fácil a 3.000–3.500 € al mes.

Haz números.

En 4 o 5 meses, estás exactamente en esos 17.000 €.

Ahora viene la diferencia:

Ese trabajador descansa.

Tiene horario.

No escala solo.

Y cuando se va a casa, deja de producir.

La web no.

Es 24/7.

No cobra nómina.

No pide vacaciones.

No se pone enferma.

Nunca se va a la competencia.

Escala infinitamente (atiende a 1 o a 1.000 al mismo tiempo).

Y si está bien hecha, puede durar años vendiendo.

Cada año que pasa, se vuelve MÁS valiosa (más autoridad en Google, más tráfico, más conversiones).

Hablemos de tu proyecto (sin compromiso, sin letra pequeña)

Si has llegado hasta aquí es porque algo de lo que he dicho te ha tocado la fibra.

Probablemente tienes web y no funciona.

O no tienes y tienes miedo de tirar el dinero como ves que hacen otros.

Te propongo esto:

1. Contacta (no te voy a vender nada todavía)

Cuéntame tu situación. Web nueva, rediseño, problemas con la actual.

2. Análisis gratuito

Si ya tienes web, la miro y te digo exactamente qué falla y cómo arreglarlo.

Aunque luego no trabajemos juntos, te vas con información valiosa.

3. Propuesta personalizada

Si tiene sentido trabajar juntos, te hago una propuesta adaptada a tu negocio y presupuesto.

Sin paquetes estándar. Sin plantillas genéricas.

Tu negocio es único. Tu web también debería serlo.

¿Listo para que tu web genere clientes reales?

Si tu web actual solo es bonita pero no vende, o si llevas años “pensando en hacerla” mientras tu competencia te come terreno, no necesitas “más diseño”.

Necesitas una estrategia web que trabaje para ti mientras duermes.

[Solicita análisis gratuito]